miércoles, 26 de noviembre de 2008

Cumplieron su promesa y vinieron a Madrid

Pablo Milanés cantaba una canción que decía
“vale más, poco con ganas
que mucho, sin ser querido”.
La visita de Guadalupe me trajo a la memoria esta frase. ¿Será por qué las dos nos hicimos amigas amando la música cubana y, en particular, esa canción? ¿Será por qué tenemos tantas cosas en común que Guada sigue siendo mi “alma gemela? ¿Será por qué, haciendo cuentas, nos conocemos desde hace casi 18 años? Pueden ser todas esas razones y otras más.

Su presencia luminosa fue una de las mejores alegrías de este año. Fue breve, cierto, pero ya lo dijo Pablo. Llegó como sólo ella sabe hacerlo: cargada de regalos, de historias, de cosas que compartir. Floren y yo tratamos de corresponderle mostrándole un pedacito de nuestra vida, desde los mercados donde compramos (y que a Guadalupe tanto le gustan), o los bares del barrio donde hacemos el aperitivo (con su vermú de grifo incluido), hasta los rincones de nuestro querido barrio de Malasaña que tanto enamora a cualquiera que lo conoce.

Celebramos el prodigio de la amistad con nuestra querida Olguita y su espléndida familia (Juanjo, Lucas y Emma) y cenamos rico, rico haciéndonos fotos, emocionándonos con su voz y bebiendo buen vino.
Guadalupe y yo seguimos siendo muy cómplices: con la mirada nos decimos todo y nos reímos de historias que sólo ella y yo sabemos y desde hace mucho tiempo.

El querido Rodrigo estuvo con nosotros. Se dejó venir desde Barcelona y nos acompañó a todos lados mostrando su hermosa sonrisa y su aura de buena persona. Juntos posaron en cada rincón de Madrid …¡casi no parecían turistas!

Me costó mucho dejarla en el aeropuerto, abrazarla y decirle adiós sin saber exactamente cuándo nos volveremos a ver. Por eso, utilizando un poco la canción de nuestro querido Pablo, le digo a Guada que…
Si algún día terminara
Este sueño que hemos vivido
Amiga, ¡¡ te estamos muy agradecidos!!
A pesar de la crisis, del euro hasta el tope, de los pocos días (para algunos)…
¡Vale más, poco con ganas
Que mucho, sin ser querido!





martes, 11 de noviembre de 2008

"¿Cómo se dice, cómo se llama?...¡¡Obama, Obama!!"

Creo que llevo casi una semana de resaca postelectoral celebrando el triunfo de Obama y la preocupación de lo que será nuestro incierto futuro. Una de las imágenes que más me emocionó fue ver los lagrimones de Jesse Jackson y de recordar que hasta no hace mucho tiempo (45 años) mi abuela materna, que era una espléndida mujer morena, visitaba a su hijo Alfredo en la ciudad de Chicago. Ella, que no hablaba inglés, tomó un autobús y se sentó donde le dio la gana...hasta que vinieron a pedirle que se quitara de los asientos reservados para la gente blanca. Doña Luz, pobrecita, no entendía nada y se defendía diciendo que había pagado su billete y que no tenía porque levantarse de su lugar. Esa acción le dolió mucho, pero más le dolió enterarse luego de la cantidad de atrocidades, abusos, intimidaciones que los negros y los hispanos, especialmente los mexicanos, recibían en una nación que pretendía erigirse en la gran democracia del mundo. Estoy más que convencida de que si mi abuela Luz viviera, estaría todavía celebrando el triunfo de Obama. (También de que si tuviera ruedas, sería bicicleta).

Aquí en España, se podrán imaginar, no paran de hablar del “primer presidente negro” en la historia de Estados Unidos. Para empezar, negro, negro (en el sentido estadounidense de la palabra) no es; es mulato, de madre blanca y padre keniano, que creció en el seno de una familia blanca de Kansas, ni más ni menos. Lo que engrandece a Obama es esa faceta multiétnica (producto de su constante peregrinar infantil) que –esperamos, deseamos- le permitirá expandir sus horizontes y no quedarse en las fronteras de Estados Unidos.
Mejor me cae su mujer, Michelle. Esa hermosa negra de 1.90 de estatura, nacida y crecida en los barrios pobres de Chicago; hija de un matrimonio humilde y trabajador; inteligente y estudiosa. Como bien dijo Obama…Michelle es la piedra de su familia. Ojalá lo sea de una nación que necesita cambiar de rumbo de manera urgente; de una nación de mujeres brillantes (como Hillary), no clase medieras y sosas como la pobre de Laurita Bush o la tarada de Nancy Reagan. Por fin, después de muchos años, una mujer hecha a si misma llegará a la Casa Blanca.
Por lo pronto, ya decidí que mi trabajo de investigación del doctorado estará relacionada con el fenómeno Obama (si es que realmente existe tal cosa) y su espléndida retórica. No se todavía, pero se aceptan sugerencias.

martes, 4 de noviembre de 2008

Día de Muertos en Madrid


Nadie como Mario Benedetti para decir que nuestros muertos aunque se van, se quedan de mil maneras y en mil momentos. Este año, le dedicamos la ofrenda a nuestra querida e irremplazable María Victoria Llamas.
En palabras de Benedetti...
Te dejo con tu vida
tu trabajo
tu gente
con tus puestas de sol y tus amaneceres
sembrando tu confianza
...
te dejo sin mis dudas
pobres y malheridas
sin mis inmadureces
sin mi veteranía

pero tampoco creas
a pie juntillas todo
no creas nunca creas
este falso abandono

estaré donde menos
lo esperes
por ejemplo
en un árbol añoso
de oscuros cabeceos

estaré en un lejano
horizonte sin horas
en la huella del tacto
en tu sombra y mi sombra
....